Pega tu código SVG
Exportado de Illustrator, Figma, Inkscape o escrito a mano.
Pega tu código SVG y obtén una versión más pequeña y limpia: sin comentarios, sin metadatos de editor, sin espacios innecesarios. Mira exactamente cuánto has ahorrado.
100 % privado — tu texto se procesa en tu navegador y no se envía a ningún servidor.
Sigue con tu resultado en otra herramienta. No se sube nada.
Exportado de Illustrator, Figma, Inkscape o escrito a mano.
Comentarios, metadatos, grupos vacíos, espacios y precisión decimal.
El SVG optimizado, con el porcentaje de ahorro.
Las herramientas de diseño guardan mucho más que la forma de tu icono. Un archivo exportado de Illustrator, Figma o Inkscape suele llevar una declaración XML, metadatos propios del editor, comentarios, ids generados largos en cada elemento, grupos vacíos que sobraron al editar, y coordenadas con muchos más decimales de los que cualquier pantalla puede mostrar nunca. Nada de eso cambia cómo se ve el icono, pero se acumula en una página que carga decenas de iconos o en una firma de correo con límites de tamaño.
<g></g>, que sobran tras editar.Bajo el resultado ves el tamaño antes y después, y el porcentaje de ahorro, para saber de un vistazo si ha merecido la pena. Los iconos con trazados largos y muchos decimales suelen reducirse más; un SVG ya ordenado y escrito a mano se reduce menos.
Es una limpieza basada en texto, no un optimizador XML completo: no fusiona formas superpuestas, no simplifica trazados matemáticamente ni convierte trazos en rellenos, algo que hace mejor una herramienta de diseño dedicada. Un SVG muy poco habitual o mal formado puede no limpiarse del todo. No se sube nada; el código se procesa en tu navegador. Para convertir el resultado en un PNG, usa el conversor de SVG a PNG.
Otras utilidades que también funcionan sin salir de tu navegador.