Elige lo que tienes
Un precio sin IVA al que añadirlo, o un precio con IVA del que quitarlo.
Escribe un importe y un tipo de IVA y mira el precio sin IVA, el IVA y el total. Funciona en los dos sentidos: añadir el impuesto a un precio sin IVA y quitarlo de uno con IVA.
100 % privado — el cálculo se hace en tu navegador y no se envía nada a ningún servidor.
Sigue con tu resultado en otra herramienta. No se sube nada.
Un precio sin IVA al que añadirlo, o un precio con IVA del que quitarlo.
Escribe el tipo de IVA o usa uno de los botones.
Precio sin IVA, el IVA y el precio con IVA, cada uno listo para copiar.
El impuesto sobre el valor añadido se suma al precio de la mayoría de bienes y servicios, y causa una confusión clásica: si un importe ya lo incluye o no. Un proveedor te da un precio sin IVA y necesitas el precio que pagará el cliente; un ticket muestra un total y necesitas la base para registrar un gasto. El cálculo es sencillo pero es fácil equivocarse en uno de los dos sentidos, así que esta calculadora hace ambos y muestra juntos la base imponible, la cuota y el total.
Multiplica la base por uno más el tipo como fracción. Con un tipo del 21 %, una base de 100 pasa a ser 100 × 1,21 = 121, de los cuales 21 son IVA. El importe antes de impuestos es la base imponible, y el importe con impuestos es el total o precio con IVA.
Aquí el error común es restar el porcentaje al total. Quitar el 21 % a 121 da 95,59, que es incorrecto. El método correcto es dividir entre uno más el tipo: 121 ÷ 1,21 = 100, así que el IVA incluido en 121 es 21 y no 25,41. El impuesto es un porcentaje de la base, no del total, y por eso el sentido de total a base necesita su propio cálculo.
En España existen tres tipos generales: el general del 21 %, el reducido del 10 % y el superreducido del 4 %, que se aplican según el tipo de producto o servicio, y hay además tipos especiales y operaciones exentas. Los botones ofrecen esos valores, pero los tipos pueden cambiar y a veces se aplican rebajas temporales, así que comprueba el tipo vigente para tu producto antes de fiarte de un resultado. También puedes escribir cualquier tipo, con decimales, para otros países.
Los importes se muestran con dos decimales. Las facturas se suelen redondear por línea o por total según las normas de cada lugar, de modo que una suma de líneas redondeadas puede diferir en un céntimo del total redondeado. Para facturas, sigue la convención de tu programa de contabilidad.
La calculadora no conoce las reglas de tu caso, no maneja varios tipos en una misma factura ni trata inversión del sujeto pasivo, exenciones o recargo de equivalencia. Es una ayuda aritmética rápida, no asesoramiento fiscal. Para porcentajes en general, mira la calculadora de porcentajes.
Otras utilidades que también funcionan sin salir de tu navegador.